martes, 15 de octubre de 2013

Cómo empezar

Cada vez que salgo de viaje elaboro un super plan para que todo salga lo mejor posible. Eso no significa que los planes no cambien por el camino o que salgan al revés, pero me gusta tener siempre un plan. Los que me conocéis sabéis lo organizada que soy, así que no hay sorpresas.

La verdad es que mi planificación viajera ha ido evolucionando con el paso de los años y los viajes. Creo que para algunos viajes no es necesario organizarse tanto, pero si vas con poco tiempo o, como es mi caso, quieres verlo TODO, es mejor leer un poquillo antes de salir.

Os cuento un poco como planifico yo mis viajes, aunque cada persona es un mundo y lo puede hacer de forma distinta.



Lo primero es elegir el destino, cosa harta complicada cuando miles de sitios maravillosos a los que alguna vez quiero ir. La mayoría de mis viajes los he organizado yo por mi cuenta, desde comprar el vuelo hasta reservar hoteles (en caso de hacerlo) y excursiones. Pocas veces he comprado un viaje organizado, aunque reconozco que para algunos destinos puede ser lo mejor.

Cuando tengo el destino, me pongo a buscar como loca en miles de páginas de internet para buscar el vuelo más barato o con las mejores combinaciones. Generalmente siempre es posible encontrar buenas ofertas en internet y comprar los vuelos on-line; aunque a veces no he conseguido nada que me convenciera y entonces acudir a una agencia de viajes es una opción tan buena como otra cualquiera, contando además con la ventaja de que si reservas el vuelo en una agencia tienes más tiempo para pagarlo (ellos lo reservan pero siempre tienes un margen para pagar el coste), hay posibilidades de cancelación (no siempre) y además cuando hay cambios en los vuelos te suelen avisar. Para destinos de larga distancia o con muchas escalas a veces es mejor acudir a una agencia, aunque yo no siempre lo hago.

Una vez tengo el billete, me pongo manos a la obra con la organización y planificación. Lo que suelo hacer el comprarme una guía del destino y leérmela de arriba a abajo (bueno, sólo lo que hay que visitar, donde alojarse y comer viene más tarde). Tengo preferencia por las guías de Lonelyplanet, para mi son sin duda las mejores , con mucha información y opciones de alojamiento y comida que van de los más barato a lo más lujoso. Además suelen incluir muchos rincones “off the beaten track” que no aparecen en todas las guías (aunque yo he conocido muchos rincones que ellos tampoco recogen). Bueno, a lo que iba, me suelo leer la guía (aunque cuando sé que hay zonas a las que no voy a ir me salto esas partes) y voy marcando con post-its de colores los sitios que quiero visitar. ¿Por qué los colores? Pues básicamente uso siempre un color para las páginas con mapas importantes, que siempre es muy útil tener marcadas y con el nombre escrito en el post-it; y luego otro color para sitios que quiero visitar, escribiendo siempre qué sitio es para poder encontrar la información en la guía rápidamente.

Cuando ya tengo una idea de los sitios a los que quiero ir y la guía marcada, acudo a foros de viajeros, a buscar opiniones sobre algunos de los sitios, para ver si de verdad merece la pena ir (os sorprendería saber cuantas veces una guía habla maravillas de un sitio que luego resulta ser horrible), y también para ver si alguien recomienda lugares que no estén en la guía. Así he descubierto muchos sitios increíbles que nunca hubiera podido visitar si me hubiera fiado sólo de lo que dicen los de Lonelyplanet.

En cuanto a reservas, yo hago pocas. Me gusta más llegar a los sitios y buscar un buen lugar donde quedarme por el camino. El día antes de llegar a una nueva ciudad o destino me leo los hoteles/hostels/pensiones que la guía recomienda y elijo el que mejor me viene, y allí encamino mis pasos nada más bajar del bus/tren/avión. Por supuesto no siempre tienen habitaciones disponibles o el sitio sigue existiendo, entonces hay que improvisar J. Cuando sí suelo reservar un hotel es cuando voy a llegar de noche, es más seguro tener un lugar donde llegar, porque a veces las recepciones de los hostels están cerradas de noche, o simplemente porque es peligroso andar paseándose por ahí con la maleta en un sitio desconocido.

En cuanto a reservar excursiones, suelo hacer lo mismo, reservarlas cuando llego a destino, porque es mejor para poder comparar compañías y precios, y para escuchar opiniones de otros viajeros. Pero hay algunas que hay que reservar desde casa, porque si no se corre el riesgo de quedarse sin hacerla debido a su popularidad o cupo. Por estas cosas es siempre importante leer un poco antes de llegar al destino, para informarse bien de si es necesario reservar alguna cosa, o si es necesaria alguna vacuna, o un visado... nunca se sabe.

Cuando lo tengo todo más o menos planeado, me lo voy apuntando, me hago mi propia mini guía. Aunque claro, no siempre la sigo, eso es lo bueno de viajar, la improvisación, el conocer gente que te recomienda sitios nuevos de los que no habías oído hablar. Muchas veces en mis viajes he cambiado de planes repentinamente y ha merecido la pena.


Bueno, en el próximo post os contaré algo sobre alguno de mis viajes, que ya toca!

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