viernes, 8 de noviembre de 2013

Sorpresa en la habitación

Hoy estoy un poco cansada del curro, pero tenía ganas de escribiros algo en el blog. Por eso me he decidido por algo ligero, otra anécdota divertida J

Me he acordado de ella porque últimamente he hablado con unas cuantas personas sobre Nueva York, amigas que han ido o van dentro de poco. Y también recordando cosas con mi novio a propósito de Halloween. Justamente lo que os voy a contar nos pasó el fin de semana de Halloween del 2008, en Nueva York.


Yo estuve allí un mes haciendo un curso de inglés, y mi novio vino la última semana que tenía curso, que coincidía con Halloween. Yo tenía pagada una habitación en una casa para estudiantes, pero no nos permitían visitas, así que para esos días juntos en Nueva York tuvimos que buscar un hotel . El caso es que como la fiesta de Halloween se celebra por todo lo alto allí, pues va muchísima gente de todo el país y turistas de otros sitios, y es bastante difícil conseguir un alojamiento económico. Al final lo único que encontramos por un precio decente fue una habitación con literas en un albergue cristiano de Harlem bastante cutre. El sitio daba hasta un poco de miedo (no por el barrio, sino por el edificio, que daba un poco de mal rollo, con pasillos larguísimos, pocas luces y todas las habitaciones ocupadas aunque no se veía nunca a nadie rondando por allí). Dormimos allí tres noches. Lo que os voy a contar nos pasó la primera noche.

La litera se veía un poco inestable, y como además llevábamos varios meses sin vernos y nos apetecía dormir juntos, pues nos apretamos en la litera de abajo para dormir. Yo tengo un sueño bastante ligero y me despierto con cualquier ruido (aunque antes no era así y me podía dormir en cualquier sitio, bien que lo sabéis algun@s...).

El caso es que en mitad del sueño oí como unas pisadas de perro sobre un suelo de baldosas. Supongo que sabéis a que me refiero, como cuando un perro pequeño con uñas largas anda por la cocina y suena “clic, clic, clic”. Pues eso oí, dentro de la habitación. Me desperté pensando que lo había soñado, o que el ruido había sido en el pasillo del hotel. Pero lo volví a oír, super cerca de mi. Así que me quedé quieta escuchando, y entonces empecé a oír como cuando un perro olfatea, que si estás en silencio también se puede oír sin problemas.

Me acojoné un poco, pensando que en la habitación había un perro. Había un poco de claridad que venía de la calle (la habitación no tenía persianas), así me incorporé super despacio a mirar, a ver si veía el perro o lo estaba flipando. Y allí en una esquina lo vi, pero no era un perro, era una rata gigante. Era LA RATA. Ahora estaréis pensando que lo flipé, y que es imposible que una rata haga esos ruidos. Pero os juro que si la rata mide lo que medía esa, puede hacer los mismos ruidos que un perro pequeño sin problemas.

Menos mal que las ratas no me dan miedo, y no me puse a gritar como una loca. Sin hacer mucho ruido empecé a mover a Raphael, y a decirle al oído: “Despierta, hay una rata en la habitación”. Al final de tanto moverle conseguí que se despertara, pero hizo mucho ruido y la rata desapareció detrás de una neverita que había. Cuando se espabiló se lo conté, y no me creyó, decía que seguro que lo había soñado, y que me volviera a dormir. Y como la rata había desaparecido, pues me volví a dormir.

A la mañana siguiente el seguía en sus trece de que lo había soñado, y yo en las mías de que no, que había visto una rata en el cuarto. Para probárselo, le dije que iba a dejar una galleta en el suelo cuando saliéramos, a ver si desaparecía (ahí no había servicio de limpieza de habitaciones, así que si a la vuelta no estaba, se la había comido la rata fijo). Volvimos bastantes horas después, y la verdad es que yo me había olvidado de la galleta, pero él no. Cuando estábamos dentro me mira super serio y dice “¿Has sido tú, no?”. Y yo no sabia de que me hablaba, hasta que me dice que de la galleta. Entonces me acordé, y le dije que yo no la había recogido, que habría sido nuestra amiga la rata.

Se acostó más convencido de que había una rata, pero no del todo. Hasta que en mitad de la noche empezamos a oír un ruido escandaloso. Teníamos una bolsa de papel grande que estábamos usando como basura, y en ella entre otras cosas había una manzana y trozos de galletas... pues la rata se metió dentro de la bolsa a darse un festín, y como era de papel, hizo mucho ruido. Entonces mi novio por fin me creyó...
No hicimos nada. Total mientras se quedara en el suelo... cuando nos fuimos, paramos en la recepción de aquel antro y les dijimos que antes de alquilar la habitación de nuevo más les valía limpiarla a fondo, porque dentro había una rata del tamaño de un perro... se les quedó una cara!!

No tengo fotos de la habitación, ni de la rata, pero os dejo algunas de Nueva York J

                                                                              Central Park


                                                                                   Times Square


                                                                                       Vistas desde el Rockefeller Center


                                                                                               Rockefeller Center






                                                                                             Chinatown

                                                                                                  Vistas desde el Empire State


                                                                                                 Brooklyn Bridge

                                                                                    Dos imagenes muy típicas de NY


                       El sombrerero loco y una loca  


¿Qué os ha parecido la historia? ¿Qué hubierais hecho vosotros? 

“Viajar enseña tolerancia” (Benjamin Disraeli)

2 comentarios:

  1. Diossssssss! a mi me hubiera dado un ataque! y me hubiera puesto a gritar COMO UNA LOCA jajajaja que fuerte.. las fotos preciosas, que te voy a decir, si he venido enamoradita de alli! :)
    un besito guapa!

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  2. Gracias guapa!! Que ilusion que comentes en mi blog!! Por suerte no me dan miedo las ratas, si no imaginate la situacion, jajaja. Un besote!!

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